Abogada Ramona Mercado-Espinoza: “Faltan Jueces Hispanos en las Cortes de Connecticut”

-Ramona, ¿Nos puede contar brevemente su historia?

-Nací en Puerto Rico, somos 9 hijos, mis padres ya han fallecido pero todos los hermanos estamos juntos y contentos. Lamentablemente nuestra isla está pasando por un momento difícil. Tengo dos hermanos que viven en Puerto Rico, uno es dueño de varias propiedades y el otro tiene bastantes animales. Una sobrina y una de mis hermanas se vienen para aquí en los próximos seis meses. Se que están aceptando a personas en las universidades de aquí por lo que está pasando en Puerto Rico.

-¿A qué edad vino a los Estados Unidos?

-Bueno, llegué a este país a los 10 años y fue con todos mis hermanos. Primero, mi papá vino aquí con mi hermano Francisco a trabajar para luego mandar por nosotros. Llegamos aquí y estudiamos en New Britain, por mi parte luego estudié en la Universidad Central y luego me pasé a la Universidad de Connecticut para estudiar Derecho. No fue fácil tuve que trabajar mucho, mi primera lengua es el español y luego el inglés pero pude lograr la meta.

-¿Desde cuándo es Abogada?

-Ahora en Octubre se cumplen 31 años que soy abogada en Hartford. He tenido la dicha de poder trabajar con varios profesionales en el estado de Connecticut. Luego el licenciado Pedro Segarra y yo formamos un bufete, fue de 1991 hasta el 2006, donde practicaba defensa criminal, casos de familia, casos de accidentes automovilísticos y casos de compensación de trabajadores.

-¿Qué fue lo que la motivo a estudiar esta carrera?

-En la Universidad de Central quería ser Trabajadora Social pero vi que en ese rubro uno no podía tener mucho poder para avanzar con los derechos de mi pueblo. Le pedí mucho a Dios que me guiara y tuve un sueño donde supe que el Derecho y el poder de las Leyes era mi camino, apliqué a varias universidades y UConn me aceptó. Yo me pagué mis estudios y gracias a Dios que me dieron becas, entonces sin tener muchos préstamos pude avanzar en la Universidad.

-¿En la época que estudió a estudiar, habían muchas mujeres en la Universidad?

-En 1983 cuando empecé en la Universidad de Connecticut era mitad y mitad porque ya las mujeres estaban avanzando, pidiendo sus derechos y abriendo campo. Antes eran hombres solamente y la mujer era muy escaza, cuando yo empecé a trabajar como defensora pública, era una de las pocas mujeres que defendían a los acusados.

-¿Como vez a la comunidad latina en el área de Hartford?

-Bueno, viví en Hartford para estudiar Derecho desde 1983, pienso que es una comunidad que necesita bastante y es muy pobre, si lo comparas con West Hartford por ejemplo, la pobreza es muy grande. Todavía hay gente que no conoce sus derechos como cuando es parado por un oficial, el derecho que tienen es de preguntarte tu nombre y tu darle tu licencia pero no responder mas preguntas. Al igual que New Britain que también es un pueblo pobre y fue donde me crié.

-¿En cuanto a su carrera, qué casos son los mas comunes que ha tenido?

-Bueno, en defensa criminal, asalto sexual, hurtos, casos con DCF, casos de mujeres que las cogen robando en tiendas, También trabajé en Hartford en casos de matanzas, robos que son muchos mas serios. Me fascina la defensa criminal y ahora que solo estoy haciendo casos de familia me hace mucha falta.

-¿Tiene algún caso que nos puedas compartir?

-Si, representé a un señor que era Puertorriqueño y que lo acusaron de asaltar a un oficial, entonces desafortunadamente salió que el tenia problemas mentales y salió de que necesitaba rehabilitarse antes de que presentaran los cargos contra el pero el era bien independentista y pido que la persona que le representara fuera Puertorriqueño y que el medio psiquiatra también fuera Puertorriqueño y en ese tiempo habían muy pocos pero pude conseguirle uno, al fin y al cabo llevamos el caso al juicio y ganamos por lo cual él salió absuelto.

-¿Qué mensaje le daría a los jóvenes?

-Quiero que especialmente la gente joven tenga la energía de seguir adelante porque aquí en los Estados Unidos si tu quieres si se puede, no se te va a ser fácil pero si lo quieres lo puedes hacer. Es importante que si tienes complicaciones hables con tu familia, amigos, consejeros, a mi estudiar a veces se me hacía difícil entonces me metía en el sótano de mis padres con un escritorio para solo enfocarme en estudiar.

-¿Dónde trabaja actualmente?

Se llama Legal Hartford y está ubicado en la 999 Asylum Avenue, en Hartford. Es un bufete de abogados que nos concentramos en viviendas, si alguien está siendo desalojado, también representamos a personas que tienen incapacidad, tenemos tres abogados que se concentran en estudio, por ejemplo si su hijo o hija es expulsado de la escuela nosotros rápidamente llegamos para representar a ese niño o niña. Tenemos también a una abogada que representa a los envejecientes si es que están en un nursing home y quieren irse a su casa, podemos lograr que regresen a su casa. También tenemos inmigración para personas que son víctimas de algún crimen o si son víctimas de violencia doméstica, les ayudamos a hacerse residentes permanentes y luego ciudadanos. Nuestros servicios son gratuitos y nuestro teléfono es 860-541-5000, por favor no piense que está solo, si tiene un problema legal en las ramas que ya mencioné por favor llámenos.

-¿Qué otros proyectos tiene?

-Después de tener 31 años en la práctica como abogado quiero ahora postularme para ser Juez de la Corte Superior. Ya pasé la primera etapa y estoy en la lista para ser asignada, ahora está en las manos de Gobernador Malloy el asignarme, hay 28 posiciones y espero tener un puesto. La razón por la cual quiero ser Jueza es porque todavía hay discriminación en la Cortes, todavía no hay demasiados jueces afroamericanos o hispanos. La Corte debe ser tal como la comunidad que representamos.

-¿Cómo está compuesta su familia?

-Mi familia, pues mi esposo es peruano y se llama Gustavo Espinoza, tengo dos hijos uno es Enrique y estudia en Central, es músico. El otro es Roberto que va a cumplir 19 años y está estudiando en Eastern Connecticut State University.

Adelia Santa Cruz y Víctor Sterling

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